MENSAJE DE SALUD, MENSAJE DE SALVACION


Dicen que vivimos en el ESTADO de BIENESTAR. Pero basta salir a la calle para comprobar que nuestro estado es de MALESTAR. No vivimos felices. Los dolores y sufrimientos los encerramos en los hospitales sin que querer que nos contaminen.

Y los peores males son los que vivimos dentro. El mal típico de nuestra época es la depresión. Es el estado de quien puede tener todo lo necesario y más para vivir bien, y sin embargo se encuentra amargado, cargado de pastillas que no llegan a llenar su insatisfacción. Es lo que alguien ha definido como “El Malestar Religioso de Nuestra Cultura”.

Este año la comunidad cristiana nos propone unas gafas para leer el mensaje de Jesús de Nazaret:”Sus heridas os han curado”, que resumía san Pedro en su carta a los primeros cristianos.

Este es el tema y la convicción que queremos que llegue a tu corazón. Si a algo a venido Cristo al mundo es a curar nuestros corazones. ¡Que logre realizarlo así en tu vida!

BIENAVENTURAS



Citados por el magnate en el hotel Palace, nos sentamos en unas sillas de época y alrededor de una mesa con cuidados manjares. Y por el exquisito equipo sonoro empezamos a escuchar:

-FELICES los que se sirven de los pobres y de los inmigrantes porque lograrán abaratar su chalet un 40 %

-FELICES los que racionalizan la situación de la crisis, porque seguirán culpando a los que no son capaces de dar con un trabajo.

-FELICES los que siguen engordando su cuenta corriente, porque serán capaces de decir con convicción: “¡Qué mal andamos!”

-FELICES los jóvenes que a estas horas regresan de litrona y de fiesta, porque nadie les ‘va a quitar lo bailao’.

-FELICES los que viven del cuento, porque van a tener cuentos para rato.

-FELICES los que anoche lograron engañar a una chica, porque hoy tendrán la pastilla del día después.

-FELICES los que son injustos sin que se descubran sus injusticias, porque serán admirados e imitados como triunfadores en esta sociedad.

-FELICES los que saben engañar la vida con su irresponsabilidad, porque lograrán que otros paguen los platos rotos.

...Y a la salida del hotel, cada participante recibió un vale de descuento de 5 € por la compra de 100 € en alguno de los grandes almacenes del compareciente.

BIENAVENTURANZAS





En aquel tiempo, al ver Jesús al gentío subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos, y el se puso a hablar enseñándoles:

BIENAVENTURADOS los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el Reino de los Cielos.

BIENAVENTURADOS los sufridos,

porque ellos heredarán la tierra.

BIENAVENTURADOS los que lloran,

porque ellos serán consolados.

BIENAVENTURADOS los que tienen hambre y sed de 1a justicia,

porque ellos quedarán saciados.

BIENAVENTURADOS los misericordiosos,

porque ellos alcanzarán misericordia.

BIENAVENTURADOS los limpios de corazón,

porque ellos verán a Dios.

BIENAVENTURADOS los que trabajan por la paz,

porque ellos se llamarán «los Hijos de Dios.»

BIENAVENTURADOS los perseguidos por causa de la justicia,

porque de ellos es el Reino de los Cielos.

BIENAVENTURADOS vosotros cuando os insulten, y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.
(
San Mateo 5, 1-12a)

NADA DE ESO ENTRE NOSOTR0S


Camino de Jerusalén, Jesús va advirtiendo a sus discípulos del destino doloroso que le espera a él y a los que sigan sus pasos. La inconsciencia de quienes lo acompañan es increíble. Todavía hoy se sigue repitiendo.
Santiago y Juan, los hijos del Zebedeo, se separan del grupo y se acercan ellos solos a Jesús. No necesitan de los demás. Quieren hacerse con los puestos más privilegiados y ser los primeros en el proyecto de Jesús, tal como ellos lo imaginan. Su petición no es una súplica sino una ridícula ambición: «Queremos que hagas lo que te vamos a pedir ». Quieren que Jesús los ponga por encima de los demás.
Jesús parece sorprendido. «No sabéis lo que pedís ». No le han entendido nada. Con paciencia grande los invita a que se pregunten si son capaces de compartir su destino doloroso. Cuando se enteran de lo que ocurre, los otros diez discípulos se llenan de indignación contra Santiago y Juan. También ellos tienen las mismas aspiraciones. La ambición los divide y enfrenta. La búsqueda de honores y protagonismos interesados rompen siempre la comunión de la comunidad cristiana. También hoy. ¿Qué puede haber más contrario a Jesús y a su proyecto de servir a la liberación de las gentes?
El hecho es tan grave que Jesús «los reúne » para dejar claro cuál es la actitud que ha de caracterizar siempre a sus seguidores. Conocen sobradamente cómo actúan los romanos, «jefes de los pueblos » y «grandes » de la tierra: tiranizan a las gentes, las someten y hacen sentir a todos el peso de su poder. Pues bien, «vosotros nada de eso».
Entre sus seguidores, todo ha de ser diferente: «El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos». La grandeza no se mide por el poder que se tiene, el rango que se ocupa o los títulos que se ostentan. Quien ambiciona estas cosas, en la Iglesia de Jesús, no se hace más grande sino más insignificante y ridículo. En realidad, es un estorbo para promover el estilo de vida querido por el Crucificado. Le falta un rasgo básico para ser seguidor de Jesús.
En la Iglesia todos hemos de ser servidores. Nos hemos de colocar en la comunidad cristiana, no desde arriba, desde la superioridad, el poder o el protagonismo interesado, sino desde abajo, desde la disponibilidad, el servicio y la ayuda a los demás. Nuestro ejemplo es Jesús. No vivió nunca «para ser servido, sino para servir». Éste es el mejor y más admirable resumen de lo que fue él: SERVIR.

José Antonio Pagola

PARA COMPENDER EL EVANGELIO


1. Las trampas

Hay trampa en las palabras. En la sociedad palestina de la época, los muy ricos son poquísimos, pero los muy pobres son la mayoría. Los esclavos por deudas contraídas, los pequeños propietarios arruinados, las viudas, los huérfanos, las innumerables multitudes de cojos, tullidos, ciegos, leprosos que aparecen por todas partes en los evangelios, dan buena cuenta de la terrible situación de la gente. ¿Cómo puede un “muy rico” proclamar sin inmutarse en una sociedad como aquélla que ha cumplido “todos” los mandamientos? Y ¿por qué le mira Jesús con simpatía?
Y es que “el buen rico” está atrapado. No lo sabe, pero ha caído en la trampa del dinero, la más vieja, la más evidente y la más invisible de todas las trampas: el que posee es poseído. Así de fácil, de evidente, de eterno; lo que todo el mundo ve menos el poseído por sus riquezas. El dinero y sus consecuencias, el nivel de vida, las relaciones con los de su círculo y status, las obligaciones sociales … se cierran sobre el que posee como una deliciosa red, transparente, brillante, apetitosa y falaz. ¿No es la riqueza un trabajo ahorrado? ¿No tiene una persona derecho a disfrutar de lo que con tanto esfuerzo ha conseguido? ¿No es mejor poseer para poder ayudar? ¿Qué tiene de malo comer bien, evitar incomodidades, disfrutar de la vida, asegurar el porvenir de los hijos?
Estos son los hilos de la red, especialmente poderosos porque son razonables. Es evidente: el dinero es fruto del trabajo y usarlo es por tanto un derecho. Es evidente: sin dinero no se pueden hacer muchas cosas buenas que son posibles con él. Es evidente: nada tiene de malo satisfacer con holgura las necesidades, garantizar la seguridad de la familia. Todo eso es evidente… si no fuera por otras dos evidencias en contra que dejan en ridículo a las anteriores: la libertad y la compasión.

2. Hay otras evidencias

* La primera consecuencia que trae, irremediablemente, la satisfacción continua de lo que calificamos como “necesidades” es su continuo crecimiento. Consumir es un agua que cada vez da más sed. Disfrutar es bebida que crea adicción.
Comprar excita el hambre de comprar más. Pertenecer a un grupo social altamente consumidor obliga a consumir tanto o más que los demás. Y las doradas cadenas del poseer y disfrutar se hacen cada vez más gruesas y más dulces. Jesús lo definió con una sola palabra, tan sencilla y genial como todas las suyas: servir.
“No podéis servir a dos señores”. Lo más evidente y menos visible es que el dinero y sus consecuencias no son nuestros servidores sino nuestros amos: nos imponen el nivel de vida, la distribución del tiempo, la jerarquía de valores, insensiblemente, haciéndonos incluso creer que somos nosotros quienes decidimos libremente.
Somos pájaros felices de estar enjaulados en barrotes de oro.
Pero hay otra evidencia peor. El nivel de vida y las necesidades creadas por la posesión abundante de bienes arruina la capacidad de con-padecer, hasta llegar a matarla. La ayuda al necesitado se plantea en términos de obligación y se expresa en porcentajes. ¿Qué tanto por ciento de lo que me sobra tengo que dar para estar a bien con Dios? Una vez entregado ese tanto por ciento, el resto (de lo que me sobra, por supuesto) queda libre para seguir alimentando mi propio consumo y necesidad de disfrutar. Lo que les pase a los demás no es de mi incumbencia.

PARA REZAR EL EVANGELIO


Dais muy poca cosa cuando dais de lo que poseéis. Cuando dais algo de vosotros mismos es cuando realmente dais.

¿Qué son vuestras posesiones sino cosas que atesoráis por miedo a necesitarlas mañana?

Y mañana, ¿qué traerá el mañana al perro que, demasiado previsor, entierra huesos en la arena sin huellas mientras sigue a los peregrinos hacia la ciudad santa?

Hay quienes dan poco de lo mucho que tienen y lo dan buscando el reconocimiento, y su deseo oculto malogra sus regalos. Y hay quienes tienen poco y lo dan todo. Son éstos los creyentes en la vida y en la magnificencia de la vida y su cofre nunca está vacío.

Hay quienes dan con alegría y esa alegría es su premio. Y hay quiénes dan con dolor y ese dolor es su bautismo.

Y hay quienes dan y no saben del dolor de dar, ni buscan la alegría de dar, ni dan conscientes de la virtud de dar. Dan como, en el hondo valle, da el mirto su fragancia al espacio.

A través de las manos de los que como ésos son, Dios habla y, desde el fondo de sus ojos,

Él sonríe sobre la tierra.

¿Y hay algo, acaso, que podáis guardar? Todo lo que tenéis será dado algún día. Dad, pues, ahora que la estación de dar es vuestra y no de vuestros herederos. Decís a menudo:

«Daría, pero sólo al que lo mereciera». Los árboles en vuestro huerto no dicen así, ni lo dicen los rebaños en vuestra pradera.

EL PROFETA de Kahlil Gibran:

Y…¿EN QUE PUEDO YO METERME ESTE AÑO?



ACTOS RELIGIOSOS

.MISAS: Diario: 10 y 19 h.

Domingos: 10, 11 y 12. Último de mes: sólo 10 y 12

.DESPACHO: Lunes, Miércoles y Viernes de 19-21 h.

.CARITAS: Miércoles de 10 a 12 h.

.Mª AUXILIADORA: los 24 a las 17 h.

.Divino Niño: los 20 a las 19 h.



GRUPOS DE FORMACIÓN

.HOGAR LA ESPERANZA para Tercera Edad. Formación los miércoles a las 16,30.

GRUPO DE ADULTOS: grupo formativo que se reúne los lunes cada 15 días..

GRUPO DE FRATER: se reúne cada 15 días trabajando las minusvalías.

EPPO: Equipo de Pastoral Obrera. Se reúne todos los lunes a las 19,30.



ASOCIACION PUNVI

.ATENCION A LA DROGODEPENDENCIA: taller de seguimiento de gente con el problema para salir de él.

ATENCION A LAS FAMILIAS: con el fin de apoyar el trabajo en casa con los hijos.

PREVENCION: propuesta en colegios y asociaciones de prevención en drogodependencias.

DERIVACION: los casos que necesitan otro tratamiento se derivan a centros especializados.



CATEQUESIS

.CATEQUESIS DE INFANCIA formación y preparación para primera comunión. Los domingos de 11-13 h..

GRUPO DE PADRES: encuentro mensual con los padres de niños en catequesis para formación. Ultimo domingo de mes.

GRUPO DE PREAS: los domingos a las 11 con formación y tiempo libre...

GRUPO DE JOVENES: se propone la CONFIRMACION.



ASOC. PAN BENDITO

.FORMACION PARA JÓVENES: con cursos de PCPI, ACE, preparación para el trabajo.

CENTRO DIA: .Apoyo escolar en los problemas de estudios.

.Propuestas para el tiempo libre

BUSQUEDA DE EMPLEO; con diferentes propuestas para salir del paro.

.LUDOTECA: para cuidado y educación de pequeños.



AULA COMUNITARIA

.TALLERES:

-Para TIEMPO LIBRE: aprender y convivir.

-Para seguir aprendiendo a redactar y pensar.

-Para alfabetizarse.

.Para aprender a manejar la informática.

.ACTIVIDADES CULTURALES

. poetas y vídeos

.FORMACION

Cursillo especiales de formación.



BOLETIN INFORMATIVO


BOLETIN INFORMATIVO

Octubre 2009 Boletín Nº 139

Lo cierto es que Jesús contagia salud y vida. Las gentes de Galilea lo sienten como alguien que cura porque está habitado por el Espíritu y la fuerza sanadora de Dios. Aunque, al parecer. Jesús utiliza en alguna ocasión técnicas populares, como la saliva, lo importante no es el procedimiento que pueda emplear en algún caso, sino él mismo: la fuerza curadora que irradia su persona. La gente no acude a él en busca de remedios o recetas, sino para encontrarse con él. Lo decisivo es el encuentro con el curador. La terapia que Jesús pone en marcha es su propia persona: su amor apasionado a la vida, su acogida entrañable a cada enfermo o enferma, su fuerza para regenerar a la persona desde sus raíces, su capacidad de contagiar su fe en la bondad de Dios. Su poder para despertar energías desconocidas en el ser humano creaba las condiciones que hacían posible la recuperación de la salud.


José Antonio Pagola


Evangelio según san Lucas 9, 1-6

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: -«No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa. » Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando el Evangelio y curando en todas partes.

CURAR: ALGO MUY CRISTIANO


Nadie niega que vivimos en una sociedad enferma: enferma personal, social, comunitariamente… Vivimos como nunca, pero

en medio de una sociedad que quiere hacer olvidar las necesidades profundas de SALUD del ser humano. Parece que para todo hay remedio, pastilla, operación… pero la sed profunda de SALUD, de SALVACIÓN no se acaba de encontrar en las farmacias de la ciudad.

Es ahí donde entra el mensaje de Cristo: “No he venido a curar a los sanos, sino a los enfermos…” Y, a veces los que se sienten sanos, son los más enfermos. Basta con echar una mirada alrededor.

Por eso este año queremos proponer a nuestra Comunidad Cristiana un objetivo; profundizar nuestra fe cristiana como mensaje de SALVACION. Desde los dolores de esta sociedad en crisis no sólo económica, sino, sobre todo, humana, queremos conocer mejor ese anuncio de esperanza y salvación que Jesús trajo al mundo.

Todos necesitamos escuchar esas palabras salvadoras que a tantos dirigió:

LEVANTATE TOMA TU CAMILLLA Y VETE.

Y dicen que tomando su camilla se fue a su casa.

CURAR: ALGO MUY CRISTIANO